Cuando en la República Dominicana hay algo serio en juego, una propiedad, una herencia, un matrimonio, un pleito, una lesión, lo difícil casi nunca es encontrar abogado. Abogados hay. Lo difícil es dar con uno que le dedique a su caso la atención que merece y le hable con la verdad.
Quien viene de fuera lo sufre doble: otro sistema legal, otro idioma, trámites que no conoce y dinero serio de por medio, muchas veces manejado a la distancia. Pero las familias dominicanas conocen su propia versión del mismo problema: el expediente que pasa de mano en mano, las llamadas que nadie devuelve, y meses sin saber en qué va lo suyo.
Caribbean Counsel nació para ser lo contrario de eso: una firma donde el abogado que recibe su caso lo conoce completo, le contesta a usted directamente y le dice las cosas como son.
El fundador de la Firma se formó en la firma de abogados número uno de la República Dominicana (Legal 500 / Chambers Global), llevando asuntos complejos de clientes internacionales: inversiones inmobiliarias, disputas comerciales, sucesiones, asuntos de familia y litigios donde había mucho en juego.
De esa escuela viene el estándar con el que la Firma trabaja. Y también una lección que lo marca todo: ejercer bien el derecho no es solamente saberse la ley. Es entender a la persona que está detrás del problema, ver qué es lo que de verdad se juega, y trazarle un camino claro.
Caribbean Counsel toma el rigor de esa formación y lo pone en una estructura que las firmas grandes no pueden dar: usted habla con su abogado, no con un intermediario, y sabe en todo momento en qué va su caso.
Inmobiliario y propiedad. Debida diligencia antes de comprar, representación del comprador hasta el cierre y el registro del título, revisión de contratos y estructuración bajo CONFOTUR. Aquí la Firma sostiene una regla que casi nadie en las zonas turísticas puede sostener: representamos únicamente a compradores y propietarios. Para desarrolladores no trabajamos. Nunca. Cuando la Firma verifica un título o revisa un contrato, del otro lado de la mesa no hay ninguna relación que cuidar.
Disputas con desarrolladores. Cuando un proyecto se atrasa, cambia o se abandona, la Firma persigue la resolución del contrato, la devolución de lo pagado y los daños: negociando cuando se puede, y en los tribunales cuando hace falta. La Firma mantiene el historial de litigios de los desarrolladores que operan en el mercado, así el cliente sabe cómo se ha portado de verdad un desarrollador cuando las cosas salieron mal, y no lo que promete el folleto.
Sucesiones y herencias. Planificación patrimonial y la cadena sucesoral completa: determinación de herederos, declaración sucesoral ante la DGII, partición y transferencia de los inmuebles, tanto para familias aquí como para herederos en el extranjero.
Familia. Divorcio, régimen de bienes y los asuntos de familia que tocan el patrimonio y la residencia, llevados con la discreción que piden.
Litigio civil y comercial. Ejecución de contratos, cobro de pesos y disputas comerciales ante los tribunales dominicanos, con más de una década de sala encima.
Lesiones personales. Reclamaciones contra resorts, hoteles y empresas por lesiones sufridas en la República Dominicana, para visitantes que se lastimaron aquí y necesitan quien los represente con seriedad desde lejos.
Frente a la incertidumbre, la Firma no ofrece frases bonitas. Ofrece método.
Primero investigar, después opinar. La Firma mantiene un corpus propio de decisiones de los tribunales dominicanos, con más de 3,000 sentencias de los tribunales donde litiga. Antes de opinar sobre una disputa, una compra o una herencia, la Firma puede ver cómo han fallado de verdad los tribunales en casos como el suyo.
Claridad desde la primera conversación. Se le explica dónde está parado, qué riesgos corre, qué cuesta cada opción y qué conviene hacer. Lo que se puede prevenir, se previene. Y cuando el pleito ya existe, se arma el camino más sólido hacia una solución.
Un caso, un abogado, cuentas claras. Cada asunto lo lleva personalmente el abogado que usted contrató. Estamos pendientes de su caso durante todo el proceso, y usted siempre va a saber qué está pasando y por qué.
Me llamo Esteban Sánchez. Llevo más de diez años ejerciendo el derecho dominicano en materia inmobiliaria, litigio civil y comercial, sucesiones, familia y lesiones personales, representando a clientes dominicanos e internacionales en transacciones, negociaciones, disputas y procesos judiciales.
Además de mi formación en la firma líder del país, me entrené en negociación con Carlos Jordana, profesor de ESADE, y en el Program on Negotiation de Harvard Law School. Tengo diplomados de postgrado en vías de ejecución y en responsabilidad civil.
Estoy radicado en la zona de Punta Cana, donde la Firma tiene su mayor experiencia de sala y la base más profunda de su corpus, y represento clientes en todo el país, apoyándome en abogados corresponsales de confianza cuando un litigio fuera de la zona lo amerita.
Si está comprando una propiedad, si un desarrollador no le entregó, si tiene una herencia entre manos, si atraviesa un asunto de familia, si sufrió una lesión, o si simplemente quiere entender su posición legal antes de tomar una decisión importante, el objetivo de la Firma es siempre el mismo: que usted sepa dónde está parado, que lo suyo quede protegido, y que tenga un camino claro por delante.
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